domingo, 16 de septiembre de 2012

Mi agujero



La verdad es que he dudado bastante antes de escribir este post, pero lo que ha pasado esta mañana me ha convencido. Hoy voy a hablaros de mi “alojamiento”. ¿Y qué ha pasado hoy, para que decidas escribir? Pues bien, la persona que vive en mi propia casa ha tenido a bien despertarme a las 7 de la mañana montando una escandalera de aúpa. En ese estado de duermevela que se tiene sobre las 6:30-7 de la mañana he empezado a escuchar un jaleo tremendo. Mi primer pensamiento ha sido”Nos atacan los charlies” como si nos encontráramos en plena guerra de Vietnam. Pero no era eso. Cuando pasados unos segundos he conseguido calibrar mi sentido del oído me he dado cuenta que era mi amable compañero liando un pitote en la cocina que pa’ qué. Yo no sé qué carajo estaría haciendo el colega, pero parecía que con la cucharilla del café estaba marcándose un solo de batería. Más tarde descubriría que en realidad estaba haciendo pancakes. No sabía yo que el proceso de hacer pancakes generaba más decibelios que las pruebas de armamento pesado pero bueno. Como podéis ver mi humor no es de lo mejorcito hoy. Pero bueno que me desvío y no os describo el sitio donde vivo.

A una semana de venir a Dinamarca contactaron conmigo los de la oficina de alojamiento de la universidad para decirme que me habían encontrado una habitación en un domicilio particular. Es decir, en la casa de una familia normal. Como encontrar algo aquí es misión imposible decidí aceptar. Maldita la hora. Me escribo un par de emails con el dueño de la casa (separado y con una hija) y en principio parece majo. El tío me dice que la habitación es un poco pequeña, pero bueno estuve viviendo 3 años en la GENE así que tampoco se me van a caer los anillos por un cuarto pequeño. Lo que se me cayó fue el alma a los pies cuando vi el cuarto. Imaginad el cuarto ideal de un estudiante, con todas las premisas básicas para un correcto bienestar. Pues bien, ahora quitadle todas esas premisas, reducir el tamaño de la habitación a la mitad, quitadle la ventana (habéis leído bien, no tengo ventana) y el armario y os haréis una idea de donde vivo. La ventana ha sido estratégicamente sustituida por una “escotilla” (a falta de una palabra mejor para denominarla) en el techo de unos 30x30cm. ¿Quién sería el genio que en un país con más precipitaciones que Reino Unido puso un ventanuco en el techo? Ya me ha pasado de acostarme, dejarme un poco abierto el respiradero y despertarme con la lluvia entrando en mi cuarto y empapándome la ropa. “Eso te pasa por dejar la ropa por medio” no, no, no. Leed un par de líneas más arriba. Efectivamente no tengo armario tampoco. Fiesta! Y como imaginaréis tengo bastante ropa, porque no me he venido para un fin de semana. Tengo que ser justo y reconocer que tengo una cama muy grande, la cual disminuye aún más el espacio vital de mi cuarto. También es cierto que la casa está a 5 minutos en bici de la uni. Pero es que preferiría vivir en Madrid y coger el avión todos los días.

Y ahora hablaré un poco de la persona con la que convivo. Primer dato, ya no va a celebrar el quincuagésimo aniversario de su nacimiento. Todo un pureta vamos. A ver el caballero es majete pero ya está. Por muy fascinante que le pueda parecer a algunos vivir en un verdadero hogar danés, yo preferiría mil veces convivir con gente de mi franja de edad. El tío ni el mismo sabe a qué se dedica. Yo creo que es un ingeniero de estructuras frustrado. Pienso esto porque el tío se empeña día tras día en construir la torre de platos más alta del mundo o por lo menos de Dinamarca. Y ahí surge nuestro primer roce. Yo me empeño duramente en evitárselo lavando los platos sucios que se acumulan en la pila. Pero nada, el  persevera y sigue en sus trece de batir el record de altura.  Yo reconozco que no tengo los estándares más altos de limpieza y orden. Pero joder un mínimo. Y no va el cachondo y me dice que puedo traer a quien quiera a mi cuarto. ¿De verdad se cree que le voy a enseñar esto a alguien a quien quiera ver más de una vez…?

En fin, que mañana voy a la oficina de alojamiento a ver si encuentro una alternativa a esto.

2 comentarios:

  1. vaya, no crei que fuese tan malo. ¿alguna perspectiva de cambio a la vista?

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  2. Si lo es, si. Pues de momento ajo y agua que decimos. Me parece a mi que hasta el segundo semestre nada de nada

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