Como no todo va a ser fiestas,
turisteo y eventos de índole social hoy (4 de Septiembre) he tenido mi primera
clase en la DTU. La verdad es que ya tenía ganas de ver cómo era ese aspecto aún
desconocido de esta universidad. Y la
verdad es que no me ha defraudado ni un poco.
La asignatura en cuestión, aunque
aquí se les llame cursos como en gran parte de Europa, era “Building Fire
Safety”. La verdad es que con este nombre no sabía yo a qué atenerme, ya que el
único fuego que se ve en la carrera es lo que dan en Defensa, mis compañeros de
Silvopascicultura, o lame-hojas como a mí me gusta llamarlos, eso o los fuegos
que prende nuestro bien amado F. M. cuando se le ocurre la genial idea de
hacerse una barbacoa con choricitos dentro de la cátedra.
Para que os hagáis una idea de lo
que me ha gustado, ha sido la primera clase desde que tengo uso, no de razón
sino de un Smartphone, en la que no he consultado páginas imprescindibles para
clases aburridas como Marca, Facebook, Hotmail…El método de enseñanza no tiene
nada que ver ni con lo que tenemos en Montes ni con lo que viví en Helsinki. El
profesor hablaba un poco sobre unas diapositivas (hasta aquí nada del otro
mundo) y después te hacía preguntas que tenías que discutir con los que te
rodeaban. Todo muy interactivo. Nada de clases magistrales. Así 45 minutos,
descansito, y otros tres cuartos de hora. Normalmente estas dos horas vienen
seguidas de otras dos horas de prácticas que haces en grupo. Pero como hoy no
ha habido, por ser el primer día, no puedo decir nada sobre ellas. No puedo
dejar de mencionar que en alguna de las preguntas que ha hecho el profesor en
voz alta he tenido que patear unos 100 culos europeos y dar yo la respuesta
correcta. Si, un (casi) Ingeniero de Montes pasando por encima de Ingenieros de
Caminos y Arquitectos, así que compañeros míos de Montes, sentíos todos
partícipes de esa patada generalizada, porque es como si la hubiera dado
cualquiera de vosotros.
La clase en cuestión versaba, como su
nombre bien indica, sobre ingeniería anti-incendios. Me ha resultado bastante
interesante. Una cosa que me ha llamado la atención es la animadversión que
tenía hacía los arquitectos. Acusándoles de diseñar edificios muy bonitos pero
sin ninguna o con poca consideración a sus medidas de seguridad. En especial le
ha dado cera a nuestro famoso Calatrava llegando incluso a acusarle de, y cito
literalmente “man slaughtering” o matanza de personas que diría nuestro querido
Miguel de Cervantes.
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