Un finlandés nunca, repito nunca se dirigirá a ti en un autobús a menos que tu te dirijas a el primero. Menos aún te ofrecera un "tipico dulce" finlades.
Esto es lo que me pasó ayer en el autobús de vuelta a casa, con un danés de 50 años en estado de semi-embriaguez, después de preguntarme si había estado de compras nocturas por llevar una bolsa de Ikea.
Definitivamente estos daneses son mas majos que los fineses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario