jueves, 30 de agosto de 2012

INTRODUCTION WEEK DIA 1



8:30. Esa es la hora a la que estos desalmados daneses nos han citado en el Sport Hall. Y no es que a mí me cuestes demasiado levantarme a las 7 pero vamos que podían empezar un poco más relajadamente. Nos reciben en un polideportivo inmenso, que ya quisiera la UPM para sí misma. Nos han dividido en mesas en función de si somos estudiantes de Master o Exchange students. Y aquí me llevo mi primer susto porque no me encuentro en las listas, pero es lo que tiene mirar la lista que no se corresponde. Una vez encuentro la correcta descubro que mi grupo es el N, así que me dirijo a la mesa que está vacía así que me siento y me encuentro una carpeta con un montón de panfletos e información de utilidad. De repente aparece un chavalín, y digo chavalín porque tienen una cara de niño que no puede con ella, y me dice que se llama Kristian y que va a ser mi guía, “nice to meet you” bla bla lo típico. Un chaval majete este Kristian. Van llegando el resto de mis compañeros y los hay de todas partes: Alemania, Italia, Grecia (la mitad de Grecia ha venido a la DTU), Islas Feroe, Islandia, México, Rumania y España. 

Tras un ligero desayuno nuestros guías nos llevan a dar una vuelta por el campus, y es aquí cuando me doy cuenta que realmente me encuentro en una universidad para ingenieros. El campus está dividido en cuatro cuadrantes, con sus respectivos ejes cartesianos, y todos los edificios los puedes localizar por sus coordenadas. Es decir, si buscas el edificio 134, el 1 significa que se encuentra en el primer cuadrante y el 3,4 serían las coordenadas en el eje x e y respectivamente. En fin, una frikada de esas que nos gustan a los ingenieros. Tras ese paseo enseñándonos toda la universidad que tiene muy buena pinta, nos dirigimos de nuevo al Sport Hall donde comenzamos una competición en la cual tenemos que contestarr cierto número de preguntas  cuyas respuestas se pueden encontrar por todo el campus.

 Una vez hecho esto, empieza la segunda prueba en la cual tenemos que construir un puente y una torre a base de espaguetis y malvaviscos. Ni os imagináis la presión que fue esto para mi, todos se giraron hacia mi y me dijeron “You’re the Civil Engineering…” mirándome con cara de “Iluminanos, oh maestro” y claro ahí estoy yo, cagándome en la maldita hora en la que confesé lo que iba a estudiar, dirigiendo nuestros pobres esfuerzos con mis pobres conocimientos de hacer torres. La tortura duró 40 minutos. Os ahorraré el coñazo de contaros el proceso, me limitaré al resultado. La torre se derrumbó a los 5 segundos de vencer el plazo. He de decir que fue un proceso muy a la española. Oye que esto se cae, pon un parche. Esto se está torciendo, otro parche. Así hasta conseguir una torre de parches que acaba colapsando  bajo la inevitable certeza de nuestra inutilidad. Tras este colapso mis compañeros me miraban desolados sin explicarse que podía haber pasado y a mí me entraron ganas de decirles “¿Os habéis fijado en esos mágnificos ejemplares de “Quercus Robur” que hay a la entrada”

Acabamos el día tomándonos unas cervezas en la Student House, que deja cualquier delegación de alumnos de cualquier facultad de España a la altura del betún, y del barato. En resumen fue un día intenso muy interesante.

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