domingo, 26 de agosto de 2012

Como empezó todo


Al final me he decidido a empezar este blog, para contar mis vivencias en Dinamarca durante este periodo que ahora comienza. Quizás debería haber empezado cuando estuve de Erasmus en Finlandia, ya que podría haber alguna persona que se hubiera beneficiado de lo que pudiera haber escrito. Pero, en fin, más vale tarde que nunca y aquí me encuentro escribiendo este primer post.

Escribo esto desde el interior de un A-320 de Iberia que me lleva a Copenhague y me pregunto cómo he llegado hasta aquí. Puede ser que la primera piedra fuera mi Erasmus en Helsinki hace dos años, pero mis ansias por viajar son bastante anteriores. Muy anteriores que mi primer viaje al extranjero, concretamente a Florencia hace ya 9 años, pero aun así no estaríamos ni aproximándonos al momento en que todo empezó. Paradójicamente, ya que hablamos de viajes y vivir en el extranjero, esto tiene su inicio en una escena doméstica cuando contaba yo con unos 10 años. Inocente e ignorante de mi, le pregunté a mi tía Montse que si Almería estaba cerca de Santander. Mi querida tía (a la cual mando un abrazo desde aquí) no pudo sino reírse de mi desconocimiento. Y si hay algo que me abre las carnes desde que era pequeño es pensar que se ríen de mí, así que cogí un Atlas para solventar esa escasez de conocimientos geográficos. Y en ese Atlas que todavía conservo descubrí no solo que Santander y Almería están “a tomar por culo” el uno del otro, sino que nos encontrábamos rodeados por innumerables  e interesantes países, cada uno con sus respectivas ciudades, ríos, cordilleras, etc., que me fascinaron desde un primer momento.

Si, podríamos decir que con ese Atlas comenzó todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario