lunes, 22 de abril de 2013

Danés a la canela.

Hoy va de costumbre cumpleañeras en Dinamarca. Que levante la mano aquel al que nunca hayan tirado de las orejas el día de su cumpleaños en España. Nadie, verdad? Según vas cumpliendo años ésta estúpida tradición se vuelve más y más dolorosa a la par que incómoda y ridícula. Ahora imagina que cumples 25 años, qué dolor, eh? NAda comparado con lo que le hacen aquí a los daneses que cumplen 25 años y siguen solteros. Pero os cuento la historia tal y como la viví yo.

Estaba hace unos días tomando un cafe en la s-huset (student house) de la universidad cuando se empezó a escuchar a un grupo de daneses gritar. Chillaban y aullaban como un grupo de trogloditas que ha encontrado una manada de mamuts. Y uno de ellos, al cual conoceremos ahora como lider cromagnon, enarbolaba un soplador de esos para recoger hojas en jardines, como si de una lanza tribal se tratase. Hasta ahí todo normal, en la DTU la gente es feliz con los cachivaches mas raros que se te puedan ocurrir. Pero nos dimos cuenta de que había un danés cariacontecido que no parecía especialmente excitado, sino más bien contrito y apenado.

No le dimos mayor importancia hasta que, como si de un sacrificio humano se tratara, sacaron al triste chaval al patio y le rodearon. Y aquí es cuando vino mi sorpresa. Rellenaron el soplador con paquetes y paquetes de canela que empezaron a espolvorear sobre el muchacho que no oponía ningún tipo de resistencia y se dejaba hacer. Y así estuvieron un rato, gritando y vociferando mientras trataban a su colega como a un vulgar plato de arroz con leche, mientras los españoles asistiamos atónitos al espectáculo.

He encontrado este video en youtube, para ilustrar esta ancestral y "docta" costumbre


Y eso no es lo peor, por lo visto si llegas a los 30 sin haber pasado con el altar, hacen lo mismo pero con pimienta. Me encantaría saber cuantos daneses aceleran sus planes de boda con 29 años con tal de no pasar por semejante penitencia.



miércoles, 17 de abril de 2013

DTU anniversary party



¿Quién de vosotros no ha visto alguna vez una cola multitudinaria para conseguir entradas para un evento? Todos nos hemos burlado de esas quinceañeras efervescentes que esperan horas y horas por ver Justin Bieber. Bien, todos esos, aficionados comparados con los locos de la DTU. 

Cada año se celebra una fiesta/cena de aniversario de la DTU, no hablamos de la típica fiesta universitaria, todo lo contrario, se trata de una fiesta de gala donde los varones deben ir con chaqueta y las damas de largo (eso en teoría, habrá que ver como es a la hora de la verdad) ¿Y cuál es la relación de esta fiesta con las largas colas? Las entradas se ponen a la venta mañana 18 de Abril y la gente lleva haciendo cola desde el 16 en el hall del edificio principal para poder conseguir una cotizada entrada a la fiesta. Y cuando hablo de que han llevado el arte de esperar colas a otro nivel lo digo porque están acampados con colchones hinchables, equipos de música, mesas, sillas, ¡pantallas con proyectores! y demás parafernalia. Y como muestra un botón:

Apreciese la infraestructura de los daneses en la cola, esa cosa blanca y negra pegada a la pared es una pantalla para un proyector...
Yo puede que vaya a la fiesta de después que no hay que esperar cola para comprar la entrada, pero creo que aún no estoy tan loco como para acampar 48 horas por una entrada para una cena, y eso que tuve un entrenamiento intensivo en los turnos de abetos de este año. En fin, ¡Están locos estos daneses!

martes, 16 de abril de 2013

Despedida a Rugby Montes



Martes 16 de Marzo. Hoy se le pone punto y final a la temporada de Rubgy Montes. Por mucho que deseemos que se trate de un punto y seguido para el equipo, la actual coyuntura económica de España en general y de la UPM en particular, no nos permite soñar con una temporada para el curso siguiente donde poner continuidad a una época dorada del Rugby en Montes.

 Lo justo es reconocer en su justa medida a aquellos que hicieron posible, contra todo pronóstico, que el Rugby se convirtiera en realidad en una escuela en la que no se concebía ningún deporte que no fuera futbol, baloncesto u otros con más tirón popular. Gracias Abuelo, Melendi, Ramón y demás locos del balón oval, que trajisteis a esta escuela melés, mauls, touches y tiros a palos, como el que nos acabaría proclamando campeones de liga hace ya dos temporadas. Hoy no podré enfundarme el polo verde y luchar junto a vosotros por conseguir la victoria en este partido tan importante. Pero tened por cierto que hoy estaréis acompañados, no solo los fieles seguidores que nos han acompañado estas últimas temporadas y sin los cuales Rugby Montes tampoco hubiera sido posible, sino por todos los que hemos formado parte en algún momento del equipo. Aunque me encuentre a miles de kilómetros, mi espíritu os acompañará durante esta mañana. Alguna persona ajena al equipo leerá esto y pensará “¿Qué cable se le ha cruzado a este tipo?” Me da igual. Esto lo escribo para vosotros, que lo entenderéis perfectamente. Por desgracia no pude despedirme con una victoria en las semifinales, pero al menos tuve el privilegio de poder estar allí, una última vez, rodeado de todos mis compañeros.

Y no desesperéis, Rugby Montes no acaba aquí. Mientras quede uno solo de nosotros que luzca en su espalda el ciervo de Jägermeister, el alma de este equipo perdurará. Atrás quedarán victorias, derrotas, alegrías y sinsabores, esperemos que el futuro nos depare más triunfos y momentos juntos, todos ellos teñidos con el verde de Montes. 

Un abrazo a todos los que habéis formado parte de esta aventura.

martes, 2 de abril de 2013

Semana Santa pasada por agua y nieve



Hoy voy a escribir un poco de cómo ha sido mi Semana Santa. Desde principios de Octubre tenía previsto irme a México, a Playa del Carmen concretamente, con un grupo de 50 personas de Montes. Después de 6 meses de espera y un mes de intensísimo trabajo en la DTU para poder tener todos los trabajos más o menos en orden, me llegó un mensaje de David en el que me decía que la cosa tenía mala pinta con la agencia. Por lo visto la quiebra de la mayorista Orizonia al final si que nos había afectado y que no teníamos ni vuelo ni viaje, por mucho que en un principio la sinvergüenza de la agencia lo negase. Y ahí estábamos, 50 personas con la ilusión por los suelos yo con un billete de avión Copenhague-Madrid que no sabía si utilizar ya que al fin y al cabo no iba a ir a Mexico. Al final y con la esperanza de que surgiese alguna alternativa decidí montarme en ese avión y tentar a la suerte. Menos mal que lo hice.

Según llegué me reuní con mis amigos y empezamos a barajar opciones. La verdad es que pintaban bastos. No nos poníamos de acuerdo, las diferentes opciones eran muy caras, y aún no nos habían devuelto el dinero que habíamos pagado, con lo cual la falta de liquidez se convirtió en un escollo demasiado importante para poder salvarlo. Ya con las esperanzas perdidas, nos cuentan que cuatro de Montes se iban a Baqueira Beret a esquiar. Lo consultamos entre nosotros y nos pusimos de acuerdo para ir unos días, así que el Lunes quedamos unos cuantos para discutirlo y en menos de 20 minutos estaba hecho, y el apartamento reservado. Un apartamento de  8 personas para 9 que nos íbamos. Tocaría jugar al juego de las sillas todas las noches a ver quién dormía en el salón.

De camino a Baqueira
Aunque ya se lo dije en persona quiero reiterar mi agradecimiento a todos los que se vinieron a ese viaje incluso sin tener ni la más mínima idea de esquiar. Gracias a Larri, Cabanillas, Cigu, Sisi, Papapo, Escario, Jalona, Angélica, Kun, Nacho, Tati y Blandito. Lo que parecía que no tenía solución se convirtió en un viaje exprés  de cuatro días lleno de risas y de momentos para recordar. Como en todo viaje de esquí hay millones de anécdotas para recordar como el atuendo de Nacho, bigotes de catálogo, Papapo o la noche de mañaneo en el parking de la estación mientras la gente subía a esquiar y nosotros nos tomábamos “la penúltima” al ritmo de Rocio Jurado, Maria del Monte y Jose Luis Perales. Y así podría seguir y llenar páginas y páginas solo de anécdotas. Bastará decir que fueron cuatro días magníficos.

Primera noche en el apartamento

Despues de jugarnos la vida en Escornacabres


Por cierto, me hizo mejor tiempo esquiando que cualquier día en Madrid. Me vuelvo a Dinamarca sin haber catado más que un par de horas de sol. Gracias tiempo, muchas gracias. Después de los días en Baqueira parecía que la Semana Santa no iba a dar más de sí. Una vez más me equivocaba, pues Charline (amiga de mi Erasmus en Helsinki) me escribió diciéndome que bajaba a Madrid desde Asturias. No hacía ni 8 meses se despedía de mí diciéndome “hasta dentro de al menos dos años, cuando acabes en Dinamarca”. Lo que es la vida que nos volvíamos a encontrar en la mejor ciudad del mundo. Vino el Jueves con una amiga alemana, Maike, y se quedaron en mi casa culminando así unas vacaciones que comenzaron con nubarrones negros en el horizonte y acabaron con el cielo despejado con el que me despidió Madrid esta mañana antes de volar de vuelta a Copenhague, a los trabajos de la DTU y mis amigos de Dinamarca.