miércoles, 21 de noviembre de 2012

Erasmus.rar



Acabo de volver de pasar el finde en Helsinki como ya os adelanté. La verdad es que como ya me imaginaba la sensación fue extraña. 

En términos generales fue como vivir un Erasmus en Helsinki, usar el WinRar y comprimirlo en tres días, con sus cervezas, su sauna…Pero empecemos por el principio.

Aterricé el Jueves a las 23:30 y llegué a la estación de tren a las 12 y fue llegar y la primera en la frente. Un borracho de esos que tan bien conocéis todos los que hayáis estado viviendo en estos lares me montó un pollo espectacular porque no le parecía que la puerta de la estación que había usado fuera la correcta. Fue ver esto y pensar “ya he llegado a Finlandia” Tras este etílico encuentro fui con Miguelón al Aussie Bar muy popular en Helsinki donde conocí a algunos de sus amigos del Erasmus, todos gente muy maja. Y fue en el Aussie Bar recién aterrizado donde viví otro de los momentazos también relacionado con la ingesta excesiva de grupos  -OH. Al pedir a una mujer que nos hiciese una foto observamos algo raro en ella. Este “algo raro” es que la pobre mujer iba cieguísima. Primero intentó hacer la foto de pie, no funcionó. Se acuclilló, no funcionó. Se calló de culo. Funcionó. Así si que pudo hacer la pobre mujer las fotos. Con la primera cámara todo fue bien, pero cuando cogió la segunda…volvió a tener problemas. Le dio mas vueltas a la cámara que un cocinero inexperto a su primera tortilla de patatas. Como para no salir sonrientes y descojonados en la foto. Y solo llevaba 2 horas en Helsinki!!!! El finde prometía. 





Al día siguiente acompañé a Miguelón a la universidad y aproveché para darme una vuelta por mi antigua casa y comer en el Unicafe. Pero el momento verdaderamente finés llego por la noche en una Sauna Party que casualmente se celebraba en la sauna del edificio donde estuve viviendo mientras hacía el curso EILC de Finés durante Agosto. Cervecita en la sauna, un par de largos en la piscina y vuelta a sudar en la sauna. Una maravilla. Como echo de menos la sauna, aquí en Dinamarca no se estila tanto por desgracia. En vista de que la Sauna Party era mucha sauna y poca party decidimos ir a algún garito del centro de Helsinki. Fuimos al bakers y allí estuvimos hasta las 3 aproximadamente que nos recogimos para casa.
Mi antiguo edificio Maakaari 6

Al día siguiente tras madrugar un montón y activarnos sobre las 12 fuimos al mercado de abastos a comprar salmón para la comida. Mientras decidíamos que queríamos, una mujer nos escuchó hablar en español y empezó a contarnos que era argentina y que era la dueña de la pescadería y que nos regalaba el salmón!!! Fue una de estas ocasiones en que me alegré aun mas de hablar español. Así la comida supo infiniiiiiitamente mejor. Por la tarde fuimos al café Regatta que no conocía de mi Erasmus. Es un sitio muy pequeño con una atmosfera especial que invita a conversar sobre todo tipo de temas trascendentes. Parecía que el día no iba a dar para mas mientras nos echábamos un futbolín ya que la mayoría de la gente estaba en una Sitsit. Pero en esto que nos íbamos al cuarto decidimos jugárnosla e ir  a ver que se cocía en la Sitsit. Lo que se cocía allí eran los participantes, iban hasta arriba. Y claro cuando llegas a una fiesta en estas condiciones de desigualdad etílica solo hay dos opciones. O te das la vuelta y te vas a casa o te marcas un de 0 a 100 en 10 segundos, que consiste en ingerir una lata de cerveza de un solo trago en repetidas ocasiones. Esta técnica la invento el Mirlo en casa de Charlie en mi primer año del colegio mayor y te garantiza alcanzar el nivel de fiesta de tus compañeros. Aunque alguno más bien se marcó un de 0 a 50. Mira que te lo decían estos en Huelva, que pareces papá conduciendo!! De lo mejor de la noche fue la conversación acerca de “la primera línea de batalla de la sanidad española”, pero esto son cosas de borrachos solo interesantes para los protagonistas de la historia…

Cafe Regatta

Iglesia de madera situada en el centro de Kamppi

Al día siguiente fuimos a ver Suomenlinna, la fortaleza situada en las islas enfrente de Helsinki. Una de las plazas mas cotizadas por suecos y rusos en la guerra que les enfrentó a principios del siglo XIX. Con rachas de viento de 1000km/h tampoco aguantamos demasiado y nos fuimos a comer pizzas a 5€!!! Del tamaño de tapas de alcantarilla. Por qué no descubriría yo este sitio cuando estuve viviendo allí?? Bueno, nunca es tarde si la dicha es buena. Y tras una pizza de este calibre lo menos que se puede hacer es una echarse una siesta proporcional. Así que nada, siesta de 3 horas como manda la Real Academia Española de la Siesta y después a comer Musaca preparada por Dimitra, la amiga griega de Miguel. Por desgracia después de la cena no pudimos ir al Tiger ya que estábamos reventados después de tanta tralla del finde y porque tenía que despertarme a las 4 para coger el avión. Que si, que ya lo sé que podría haber ido de empalmada al avión, pero prefiero dejarme el Tiger pendiente para tener una excusa por la que volver a Helsinki en el futuro.


Bueno esto fue todo durante estos tres días que me han servido para recargar las pilas de cara a los exámenes que se aproximan peligrosamente…


Edición de última hora: Este post no estaría completo si no incluyese la canción del fin de semana. Un clásico que nunca pasará de moda muy util a la hora de enamorar a mujeres vulnerables(guiño, guiño)




2 comentarios:

  1. Increíble el fin de semana, momentos como el de la primera línea de batalla de la sanidad española... o como el I'm coming cortesía de los portugueses solo se pueden vivir completamente con la compañía adecuada, tenemos que repetirlo en el segundo semestre aquí o en Dinamarca. Por cierto por lo visto no nos perdimos nada en el Tiger.

    ResponderEliminar
  2. I'M COMING!!!!! Impresionante. A ver si estos mueven el culo y se sacan un vuelo que probablemente ahora pueda acoger a algunos en mi nueva y flamante casa(y alejada del centro) Por cierto se me ha olvidado una cosa en el post, pero no te preocupes que ahora mismo lo arreglo...

    ResponderEliminar